Déficit de viviendas en Nueva Esparta ronda las 50.000 unidades este año

Foto Cortesía: Sol de Margarita
Fuente: Sol de Margarita 07-12-2016



El déficit de viviendas en Nueva Esparta, ronda para el cierre de este año las 50.000 unidades, de acuerdo con estimaciones oficiales de la Cámara de la Construcción en la entidad.

Juan Carlos Meleán, presidente de ese gremio, explicó que durante los últimos cuatro años, han venido manejando un déficit de 35.000 unidades; sin embargo, en virtud que solamente han sido construidas alrededor del 20% de las requeridas y tomando en cuenta que se registra un crecimiento interanual del 7%, las necesidades han aumentado hasta la cantidad de 50.000 soluciones habitacionales.

Enfatizó que debido a problemas con el suministro de materiales esenciales como la cabilla y el cemento, el sector privado ni el oficial han tenido la capacidad de responder la demanda para reducir los índices de necesidades de viviendas en las islas de Margarita y Coche.

Meleán aseguró que pese a los alardes gubernamentales sobre el desenvolvimiento de la Gran Misión Vivienda Venezuela, el sector oficial no ha logrado cubrir las metas previstas en cuanto a la construcción de casas para atender la demanda de los neoespartanos.

Ratificó que ambos sectores sufren los mismos rigores por la escasez de los materiales básicos, además que sus altos costos hacen imposible emprender nuevos desarrollos ya que el insular común no tendrá acceso a una vivienda, de la que sólo un metro cuadrado alcanza un costo de 200.000 bolívares. Sin embargo, bajo las actuales circunstancias de desajustes insistentes, esa cifra pudiera multiplicarse por cuatro o por cinco, lo que arrojaría cifras exorbitantes para adquirir una vivienda.

Citó por ejemplo que un rollo de cable utilizado para la electrificación de las viviendas de interés social pasó de costar 55.000 a 255.000 bolívares, lo que evidencia un incremento porcentual muy elevado.

Al respecto, señaló que los empresarios de ese sector no vislumbran que el Gobierno nacional pueda desarrollar planes masivos de viviendas el próximo año, ya que vaticinan para 2017 un panorama más sombrío que el actual.

Más de 10.000 empleos perdidos

Por otro lado, el presidente de la Cámara de la Construcción reiteró que ese sector cierra el presente año con una depresión superior al 90%, debido no solamente a la fuerte escasez de materiales, sino también a los altos costos de los mismos y a los constantes aumentos salariales por la vía Decreto Presidencial.

Precisó que en virtud de eso, para esta época del año, más del 95% de las empresas ha dado vacaciones colectivas adelantadas, con el propósito de evitar seguir erogando dinero para el pago de personal improductivo.

Meleán aseguró que un alto porcentaje de esos trabajadores proviene de otros entidades cercanas, al tiempo que lamentó que una industria como la de la construcción, que siempre había mostrado fortalezas en comparación con otros estados, se encuentre en tan precarias condiciones.

Estimó que al cierre del presente año, la construcción se ha visto en la necesidad de prescindir de al menos 10.000 trabajadores, por no existir las condiciones necesarias para mantener esa mano de obra.

Recordó que el Puerto Libre y la construcción han sido tradicionalmente los dos sectores con mayor capacidad empleadora en todo el oriente venezolano.

En el caso específico de Margarita, el dirigente gremial aseguró que son muy pocas las obras que están en su fase final, mientras que todas las que actualmente ocupan mano de obra tienen una data de inicio de entre tres y cuatro años.

“La construcción cierra este año con un proceso de depresión muy fuerte, el cual venimos arrastrando desde hace mucho tiempo, sin que veamos signos de recuperación en el corto y mediano plazo”, insistió Meleán.

Panorama sombrío

Recesión: El presidente de la Cámara de la Construcción regional insistió en que el año próximo no dibuja signos de recuperación a corto plazo, por lo que 2017 iniciará en peores condiciones que el actual.

Reposición: Juan Carlos Meleán subrayó que 2016 cierra con muchas incertidumbres al no tener claro cuáles serán los nuevos precios de los materiales para el próximo año y su impacto en la reposición de sus inventarios.

Ejecución: Detalló que durante el último trimestre de este año, solamente un 15% de la industria estuvo activa en la ejecución de etapas de obras iniciadas en los últimos tres o cuatro años, las cuales se han visto prolongadas por la escasez de materiales.

Crece inviabilidad de acceso a servicios

El presidente de la Cámara de la Construcción insular, Juan Carlos Meleán, aseveró que pese a la paralización de un gran número de obras, ha crecido la falta de factibilidad para incorporar los nuevos desarrollos a los servicios básicos como agua y electricidad.

Reiteró que existen algunos proyectos ya ejecutados que no han podido ser inaugurados por la inviabilidad de acceso a esos servicios, en los que no se han hecho las inversiones necesarias para corregir las fallas que vienen arrastrando en los últimos años.

Destacó la mala calidad que viene mostrando el servicio de agua potable en las últimas semanas y advirtió que su consumo pudiera causar problemas de salud, tal y como llega por las tuberías.

Igualmente criticó la mala situación del alumbrado público y la insuficiencia de los drenajes, evidenciada en las más recientes lluvias registradas sobre la entidad insular, con las fuertes inundaciones registradas tanto a nivel de las calles y avenidas, como en viviendas de algunos municipios específicos.

El déficit de viviendas en Nueva Esparta, ronda para el cierre de este año las 50.000 unidades, de acuerdo con estimaciones oficiales de la Cámara de la Construcción en la entidad.

Juan Carlos Meleán, presidente de ese gremio, explicó que durante los últimos cuatro años, han venido manejando un déficit de 35.000 unidades; sin embargo, en virtud que solamente han sido construidas alrededor del 20% de las requeridas y tomando en cuenta que se registra un crecimiento interanual del 7%, las necesidades han aumentado hasta la cantidad de 50.000 soluciones habitacionales.

Enfatizó que debido a problemas con el suministro de materiales esenciales como la cabilla y el cemento, el sector privado ni el oficial han tenido la capacidad de responder la demanda para reducir los índices de necesidades de viviendas en las islas de Margarita y Coche.

Meleán aseguró que pese a los alardes gubernamentales sobre el desenvolvimiento de la Gran Misión Vivienda Venezuela, el sector oficial no ha logrado cubrir las metas previstas en cuanto a la construcción de casas para atender la demanda de los neoespartanos.

Ratificó que ambos sectores sufren los mismos rigores por la escasez de los materiales básicos, además que sus altos costos hacen imposible emprender nuevos desarrollos ya que el insular común no tendrá acceso a una vivienda, de la que sólo un metro cuadrado alcanza un costo de 200.000 bolívares. Sin embargo, bajo las actuales circunstancias de desajustes insistentes, esa cifra pudiera multiplicarse por cuatro o por cinco, lo que arrojaría cifras exorbitantes para adquirir una vivienda.

Citó por ejemplo que un rollo de cable utilizado para la electrificación de las viviendas de interés social pasó de costar 55.000 a 255.000 bolívares, lo que evidencia un incremento porcentual muy elevado.

Al respecto, señaló que los empresarios de ese sector no vislumbran que el Gobierno nacional pueda desarrollar planes masivos de viviendas el próximo año, ya que vaticinan para 2017 un panorama más sombrío que el actual.

Más de 10.000 empleos perdidos

Por otro lado, el presidente de la Cámara de la Construcción reiteró que ese sector cierra el presente año con una depresión superior al 90%, debido no solamente a la fuerte escasez de materiales, sino también a los altos costos de los mismos y a los constantes aumentos salariales por la vía Decreto Presidencial.

Precisó que en virtud de eso, para esta época del año, más del 95% de las empresas ha dado vacaciones colectivas adelantadas, con el propósito de evitar seguir erogando dinero para el pago de personal improductivo.

Meleán aseguró que un alto porcentaje de esos trabajadores proviene de otros entidades cercanas, al tiempo que lamentó que una industria como la de la construcción, que siempre había mostrado fortalezas en comparación con otros estados, se encuentre en tan precarias condiciones.

Estimó que al cierre del presente año, la construcción se ha visto en la necesidad de prescindir de al menos 10.000 trabajadores, por no existir las condiciones necesarias para mantener esa mano de obra.

Recordó que el Puerto Libre y la construcción han sido tradicionalmente los dos sectores con mayor capacidad empleadora en todo el oriente venezolano.

En el caso específico de Margarita, el dirigente gremial aseguró que son muy pocas las obras que están en su fase final, mientras que todas las que actualmente ocupan mano de obra tienen una data de inicio de entre tres y cuatro años.

“La construcción cierra este año con un proceso de depresión muy fuerte, el cual venimos arrastrando desde hace mucho tiempo, sin que veamos signos de recuperación en el corto y mediano plazo”, insistió Meleán.

Panorama sombrío

Recesión: El presidente de la Cámara de la Construcción regional insistió en que el año próximo no dibuja signos de recuperación a corto plazo, por lo que 2017 iniciará en peores condiciones que el actual.

Reposición: Juan Carlos Meleán subrayó que 2016 cierra con muchas incertidumbres al no tener claro cuáles serán los nuevos precios de los materiales para el próximo año y su impacto en la reposición de sus inventarios.

Ejecución: Detalló que durante el último trimestre de este año, solamente un 15% de la industria estuvo activa en la ejecución de etapas de obras iniciadas en los últimos tres o cuatro años, las cuales se han visto prolongadas por la escasez de materiales.

Crece inviabilidad de acceso a servicios

El presidente de la Cámara de la Construcción insular, Juan Carlos Meleán, aseveró que pese a la paralización de un gran número de obras, ha crecido la falta de factibilidad para incorporar los nuevos desarrollos a los servicios básicos como agua y electricidad.

Reiteró que existen algunos proyectos ya ejecutados que no han podido ser inaugurados por la inviabilidad de acceso a esos servicios, en los que no se han hecho las inversiones necesarias para corregir las fallas que vienen arrastrando en los últimos años.

Destacó la mala calidad que viene mostrando el servicio de agua potable en las últimas semanas y advirtió que su consumo pudiera causar problemas de salud, tal y como llega por las tuberías.

Igualmente criticó la mala situación del alumbrado público y la insuficiencia de los drenajes, evidenciada en las más recientes lluvias registradas sobre la entidad insular, con las fuertes inundaciones registradas tanto a nivel de las calles y avenidas, como en viviendas de algunos municipios específicos.El déficit de viviendas en Nueva Esparta, ronda para el cierre de este año las 50.000 unidades, de acuerdo con estimaciones oficiales de la Cámara de la Construcción en la entidad.

Juan Carlos Meleán, presidente de ese gremio, explicó que durante los últimos cuatro años, han venido manejando un déficit de 35.000 unidades; sin embargo, en virtud que solamente han sido construidas alrededor del 20% de las requeridas y tomando en cuenta que se registra un crecimiento interanual del 7%, las necesidades han aumentado hasta la cantidad de 50.000 soluciones habitacionales.

Enfatizó que debido a problemas con el suministro de materiales esenciales como la cabilla y el cemento, el sector privado ni el oficial han tenido la capacidad de responder la demanda para reducir los índices de necesidades de viviendas en las islas de Margarita y Coche.

Meleán aseguró que pese a los alardes gubernamentales sobre el desenvolvimiento de la Gran Misión Vivienda Venezuela, el sector oficial no ha logrado cubrir las metas previstas en cuanto a la construcción de casas para atender la demanda de los neoespartanos.

Ratificó que ambos sectores sufren los mismos rigores por la escasez de los materiales básicos, además que sus altos costos hacen imposible emprender nuevos desarrollos ya que el insular común no tendrá acceso a una vivienda, de la que sólo un metro cuadrado alcanza un costo de 200.000 bolívares. Sin embargo, bajo las actuales circunstancias de desajustes insistentes, esa cifra pudiera multiplicarse por cuatro o por cinco, lo que arrojaría cifras exorbitantes para adquirir una vivienda.

Citó por ejemplo que un rollo de cable utilizado para la electrificación de las viviendas de interés social pasó de costar 55.000 a 255.000 bolívares, lo que evidencia un incremento porcentual muy elevado.

Al respecto, señaló que los empresarios de ese sector no vislumbran que el Gobierno nacional pueda desarrollar planes masivos de viviendas el próximo año, ya que vaticinan para 2017 un panorama más sombrío que el actual.

Más de 10.000 empleos perdidos

Por otro lado, el presidente de la Cámara de la Construcción reiteró que ese sector cierra el presente año con una depresión superior al 90%, debido no solamente a la fuerte escasez de materiales, sino también a los altos costos de los mismos y a los constantes aumentos salariales por la vía Decreto Presidencial.

Precisó que en virtud de eso, para esta época del año, más del 95% de las empresas ha dado vacaciones colectivas adelantadas, con el propósito de evitar seguir erogando dinero para el pago de personal improductivo.

Meleán aseguró que un alto porcentaje de esos trabajadores proviene de otros entidades cercanas, al tiempo que lamentó que una industria como la de la construcción, que siempre había mostrado fortalezas en comparación con otros estados, se encuentre en tan precarias condiciones.

Estimó que al cierre del presente año, la construcción se ha visto en la necesidad de prescindir de al menos 10.000 trabajadores, por no existir las condiciones necesarias para mantener esa mano de obra.

Recordó que el Puerto Libre y la construcción han sido tradicionalmente los dos sectores con mayor capacidad empleadora en todo el oriente venezolano.

En el caso específico de Margarita, el dirigente gremial aseguró que son muy pocas las obras que están en su fase final, mientras que todas las que actualmente ocupan mano de obra tienen una data de inicio de entre tres y cuatro años.

“La construcción cierra este año con un proceso de depresión muy fuerte, el cual venimos arrastrando desde hace mucho tiempo, sin que veamos signos de recuperación en el corto y mediano plazo”, insistió Meleán.

Panorama sombrío

Recesión: El presidente de la Cámara de la Construcción regional insistió en que el año próximo no dibuja signos de recuperación a corto plazo, por lo que 2017 iniciará en peores condiciones que el actual.

Reposición: Juan Carlos Meleán subrayó que 2016 cierra con muchas incertidumbres al no tener claro cuáles serán los nuevos precios de los materiales para el próximo año y su impacto en la reposición de sus inventarios.

Ejecución: Detalló que durante el último trimestre de este año, solamente un 15% de la industria estuvo activa en la ejecución de etapas de obras iniciadas en los últimos tres o cuatro años, las cuales se han visto prolongadas por la escasez de materiales.

Crece inviabilidad de acceso a servicios

El presidente de la Cámara de la Construcción insular, Juan Carlos Meleán, aseveró que pese a la paralización de un gran número de obras, ha crecido la falta de factibilidad para incorporar los nuevos desarrollos a los servicios básicos como agua y electricidad.

Reiteró que existen algunos proyectos ya ejecutados que no han podido ser inaugurados por la inviabilidad de acceso a esos servicios, en los que no se han hecho las inversiones necesarias para corregir las fallas que vienen arrastrando en los últimos años.

Destacó la mala calidad que viene mostrando el servicio de agua potable en las últimas semanas y advirtió que su consumo pudiera causar problemas de salud, tal y como llega por las tuberías.

Igualmente criticó la mala situación del alumbrado público y la insuficiencia de los drenajes, evidenciada en las más recientes lluvias registradas sobre la entidad insular, con las fuertes inundaciones registradas tanto a nivel de las calles y avenidas, como en viviendas de algunos municipios específicos.El déficit de viviendas en Nueva Esparta, ronda para el cierre de este año las 50.000 unidades, de acuerdo con estimaciones oficiales de la Cámara de la Construcción en la entidad.

Juan Carlos Meleán, presidente de ese gremio, explicó que durante los últimos cuatro años, han venido manejando un déficit de 35.000 unidades; sin embargo, en virtud que solamente han sido construidas alrededor del 20% de las requeridas y tomando en cuenta que se registra un crecimiento interanual del 7%, las necesidades han aumentado hasta la cantidad de 50.000 soluciones habitacionales.

Enfatizó que debido a problemas con el suministro de materiales esenciales como la cabilla y el cemento, el sector privado ni el oficial han tenido la capacidad de responder la demanda para reducir los índices de necesidades de viviendas en las islas de Margarita y Coche.

Meleán aseguró que pese a los alardes gubernamentales sobre el desenvolvimiento de la Gran Misión Vivienda Venezuela, el sector oficial no ha logrado cubrir las metas previstas en cuanto a la construcción de casas para atender la demanda de los neoespartanos.

Ratificó que ambos sectores sufren los mismos rigores por la escasez de los materiales básicos, además que sus altos costos hacen imposible emprender nuevos desarrollos ya que el insular común no tendrá acceso a una vivienda, de la que sólo un metro cuadrado alcanza un costo de 200.000 bolívares. Sin embargo, bajo las actuales circunstancias de desajustes insistentes, esa cifra pudiera multiplicarse por cuatro o por cinco, lo que arrojaría cifras exorbitantes para adquirir una vivienda.

Citó por ejemplo que un rollo de cable utilizado para la electrificación de las viviendas de interés social pasó de costar 55.000 a 255.000 bolívares, lo que evidencia un incremento porcentual muy elevado.

Al respecto, señaló que los empresarios de ese sector no vislumbran que el Gobierno nacional pueda desarrollar planes masivos de viviendas el próximo año, ya que vaticinan para 2017 un panorama más sombrío que el actual.

Más de 10.000 empleos perdidos

Por otro lado, el presidente de la Cámara de la Construcción reiteró que ese sector cierra el presente año con una depresión superior al 90%, debido no solamente a la fuerte escasez de materiales, sino también a los altos costos de los mismos y a los constantes aumentos salariales por la vía Decreto Presidencial.

Precisó que en virtud de eso, para esta época del año, más del 95% de las empresas ha dado vacaciones colectivas adelantadas, con el propósito de evitar seguir erogando dinero para el pago de personal improductivo.

Meleán aseguró que un alto porcentaje de esos trabajadores proviene de otros entidades cercanas, al tiempo que lamentó que una industria como la de la construcción, que siempre había mostrado fortalezas en comparación con otros estados, se encuentre en tan precarias condiciones.

Estimó que al cierre del presente año, la construcción se ha visto en la necesidad de prescindir de al menos 10.000 trabajadores, por no existir las condiciones necesarias para mantener esa mano de obra.

Recordó que el Puerto Libre y la construcción han sido tradicionalmente los dos sectores con mayor capacidad empleadora en todo el oriente venezolano.

En el caso específico de Margarita, el dirigente gremial aseguró que son muy pocas las obras que están en su fase final, mientras que todas las que actualmente ocupan mano de obra tienen una data de inicio de entre tres y cuatro años.

“La construcción cierra este año con un proceso de depresión muy fuerte, el cual venimos arrastrando desde hace mucho tiempo, sin que veamos signos de recuperación en el corto y mediano plazo”, insistió Meleán.

Panorama sombrío

Recesión: El presidente de la Cámara de la Construcción regional insistió en que el año próximo no dibuja signos de recuperación a corto plazo, por lo que 2017 iniciará en peores condiciones que el actual.

Reposición: Juan Carlos Meleán subrayó que 2016 cierra con muchas incertidumbres al no tener claro cuáles serán los nuevos precios de los materiales para el próximo año y su impacto en la reposición de sus inventarios.

Ejecución: Detalló que durante el último trimestre de este año, solamente un 15% de la industria estuvo activa en la ejecución de etapas de obras iniciadas en los últimos tres o cuatro años, las cuales se han visto prolongadas por la escasez de materiales.

Crece inviabilidad de acceso a servicios

El presidente de la Cámara de la Construcción insular, Juan Carlos Meleán, aseveró que pese a la paralización de un gran número de obras, ha crecido la falta de factibilidad para incorporar los nuevos desarrollos a los servicios básicos como agua y electricidad.

Reiteró que existen algunos proyectos ya ejecutados que no han podido ser inaugurados por la inviabilidad de acceso a esos servicios, en los que no se han hecho las inversiones necesarias para corregir las fallas que vienen arrastrando en los últimos años.

Destacó la mala calidad que viene mostrando el servicio de agua potable en las últimas semanas y advirtió que su consumo pudiera causar problemas de salud, tal y como llega por las tuberías.

Igualmente criticó la mala situación del alumbrado público y la insuficiencia de los drenajes, evidenciada en las más recientes lluvias registradas sobre la entidad insular, con las fuertes inundaciones registradas tanto a nivel de las calles y avenidas, como en viviendas de algunos municipios específicos.El déficit de viviendas en Nueva Esparta, ronda para el cierre de este año las 50.000 unidades, de acuerdo con estimaciones oficiales de la Cámara de la Construcción en la entidad.

Juan Carlos Meleán, presidente de ese gremio, explicó que durante los últimos cuatro años, han venido manejando un déficit de 35.000 unidades; sin embargo, en virtud que solamente han sido construidas alrededor del 20% de las requeridas y tomando en cuenta que se registra un crecimiento interanual del 7%, las necesidades han aumentado hasta la cantidad de 50.000 soluciones habitacionales.

Enfatizó que debido a problemas con el suministro de materiales esenciales como la cabilla y el cemento, el sector privado ni el oficial han tenido la capacidad de responder la demanda para reducir los índices de necesidades de viviendas en las islas de Margarita y Coche.

Meleán aseguró que pese a los alardes gubernamentales sobre el desenvolvimiento de la Gran Misión Vivienda Venezuela, el sector oficial no ha logrado cubrir las metas previstas en cuanto a la construcción de casas para atender la demanda de los neoespartanos.

Ratificó que ambos sectores sufren los mismos rigores por la escasez de los materiales básicos, además que sus altos costos hacen imposible emprender nuevos desarrollos ya que el insular común no tendrá acceso a una vivienda, de la que sólo un metro cuadrado alcanza un costo de 200.000 bolívares. Sin embargo, bajo las actuales circunstancias de desajustes insistentes, esa cifra pudiera multiplicarse por cuatro o por cinco, lo que arrojaría cifras exorbitantes para adquirir una vivienda.

Citó por ejemplo que un rollo de cable utilizado para la electrificación de las viviendas de interés social pasó de costar 55.000 a 255.000 bolívares, lo que evidencia un incremento porcentual muy elevado.

Al respecto, señaló que los empresarios de ese sector no vislumbran que el Gobierno nacional pueda desarrollar planes masivos de viviendas el próximo año, ya que vaticinan para 2017 un panorama más sombrío que el actual.

Más de 10.000 empleos perdidos

Por otro lado, el presidente de la Cámara de la Construcción reiteró que ese sector cierra el presente año con una depresión superior al 90%, debido no solamente a la fuerte escasez de materiales, sino también a los altos costos de los mismos y a los constantes aumentos salariales por la vía Decreto Presidencial.

Precisó que en virtud de eso, para esta época del año, más del 95% de las empresas ha dado vacaciones colectivas adelantadas, con el propósito de evitar seguir erogando dinero para el pago de personal improductivo.

Meleán aseguró que un alto porcentaje de esos trabajadores proviene de otros entidades cercanas, al tiempo que lamentó que una industria como la de la construcción, que siempre había mostrado fortalezas en comparación con otros estados, se encuentre en tan precarias condiciones.

Estimó que al cierre del presente año, la construcción se ha visto en la necesidad de prescindir de al menos 10.000 trabajadores, por no existir las condiciones necesarias para mantener esa mano de obra.

Recordó que el Puerto Libre y la construcción han sido tradicionalmente los dos sectores con mayor capacidad empleadora en todo el oriente venezolano.

En el caso específico de Margarita, el dirigente gremial aseguró que son muy pocas las obras que están en su fase final, mientras que todas las que actualmente ocupan mano de obra tienen una data de inicio de entre tres y cuatro años.

“La construcción cierra este año con un proceso de depresión muy fuerte, el cual venimos arrastrando desde hace mucho tiempo, sin que veamos signos de recuperación en el corto y mediano plazo”, insistió Meleán.

Panorama sombrío

Recesión: El presidente de la Cámara de la Construcción regional insistió en que el año próximo no dibuja signos de recuperación a corto plazo, por lo que 2017 iniciará en peores condiciones que el actual.

Reposición: Juan Carlos Meleán subrayó que 2016 cierra con muchas incertidumbres al no tener claro cuáles serán los nuevos precios de los materiales para el próximo año y su impacto en la reposición de sus inventarios.

Ejecución: Detalló que durante el último trimestre de este año, solamente un 15% de la industria estuvo activa en la ejecución de etapas de obras iniciadas en los últimos tres o cuatro años, las cuales se han visto prolongadas por la escasez de materiales.

Crece inviabilidad de acceso a servicios

El presidente de la Cámara de la Construcción insular, Juan Carlos Meleán, aseveró que pese a la paralización de un gran número de obras, ha crecido la falta de factibilidad para incorporar los nuevos desarrollos a los servicios básicos como agua y electricidad.

Reiteró que existen algunos proyectos ya ejecutados que no han podido ser inaugurados por la inviabilidad de acceso a esos servicios, en los que no se han hecho las inversiones necesarias para corregir las fallas que vienen arrastrando en los últimos años.

Destacó la mala calidad que viene mostrando el servicio de agua potable en las últimas semanas y advirtió que su consumo pudiera causar problemas de salud, tal y como llega por las tuberías.

Igualmente criticó la mala situación del alumbrado público y la insuficiencia de los drenajes, evidenciada en las más recientes lluvias registradas sobre la entidad insular, con las fuertes inundaciones registradas tanto a nivel de las calles y avenidas, como en viviendas de algunos municipios específicos.El déficit de viviendas en Nueva Esparta, ronda para el cierre de este año las 50.000 unidades, de acuerdo con estimaciones oficiales de la Cámara de la Construcción en la entidad.

Juan Carlos Meleán, presidente de ese gremio, explicó que durante los últimos cuatro años, han venido manejando un déficit de 35.000 unidades; sin embargo, en virtud que solamente han sido construidas alrededor del 20% de las requeridas y tomando en cuenta que se registra un crecimiento interanual del 7%, las necesidades han aumentado hasta la cantidad de 50.000 soluciones habitacionales.

Enfatizó que debido a problemas con el suministro de materiales esenciales como la cabilla y el cemento, el sector privado ni el oficial han tenido la capacidad de responder la demanda para reducir los índices de necesidades de viviendas en las islas de Margarita y Coche.

Meleán aseguró que pese a los alardes gubernamentales sobre el desenvolvimiento de la Gran Misión Vivienda Venezuela, el sector oficial no ha logrado cubrir las metas previstas en cuanto a la construcción de casas para atender la demanda de los neoespartanos.

Ratificó que ambos sectores sufren los mismos rigores por la escasez de los materiales básicos, además que sus altos costos hacen imposible emprender nuevos desarrollos ya que el insular común no tendrá acceso a una vivienda, de la que sólo un metro cuadrado alcanza un costo de 200.000 bolívares. Sin embargo, bajo las actuales circunstancias de desajustes insistentes, esa cifra pudiera multiplicarse por cuatro o por cinco, lo que arrojaría cifras exorbitantes para adquirir una vivienda.

Citó por ejemplo que un rollo de cable utilizado para la electrificación de las viviendas de interés social pasó de costar 55.000 a 255.000 bolívares, lo que evidencia un incremento porcentual muy elevado.

Al respecto, señaló que los empresarios de ese sector no vislumbran que el Gobierno nacional pueda desarrollar planes masivos de viviendas el próximo año, ya que vaticinan para 2017 un panorama más sombrío que el actual.

Más de 10.000 empleos perdidos

Por otro lado, el presidente de la Cámara de la Construcción reiteró que ese sector cierra el presente año con una depresión superior al 90%, debido no solamente a la fuerte escasez de materiales, sino también a los altos costos de los mismos y a los constantes aumentos salariales por la vía Decreto Presidencial.

Precisó que en virtud de eso, para esta época del año, más del 95% de las empresas ha dado vacaciones colectivas adelantadas, con el propósito de evitar seguir erogando dinero para el pago de personal improductivo.

Meleán aseguró que un alto porcentaje de esos trabajadores proviene de otros entidades cercanas, al tiempo que lamentó que una industria como la de la construcción, que siempre había mostrado fortalezas en comparación con otros estados, se encuentre en tan precarias condiciones.

Estimó que al cierre del presente año, la construcción se ha visto en la necesidad de prescindir de al menos 10.000 trabajadores, por no existir las condiciones necesarias para mantener esa mano de obra.

Recordó que el Puerto Libre y la construcción han sido tradicionalmente los dos sectores con mayor capacidad empleadora en todo el oriente venezolano.

En el caso específico de Margarita, el dirigente gremial aseguró que son muy pocas las obras que están en su fase final, mientras que todas las que actualmente ocupan mano de obra tienen una data de inicio de entre tres y cuatro años.

“La construcción cierra este año con un proceso de depresión muy fuerte, el cual venimos arrastrando desde hace mucho tiempo, sin que veamos signos de recuperación en el corto y mediano plazo”, insistió Meleán.

Panorama sombrío

Recesión: El presidente de la Cámara de la Construcción regional insistió en que el año próximo no dibuja signos de recuperación a corto plazo, por lo que 2017 iniciará en peores condiciones que el actual.

Reposición: Juan Carlos Meleán subrayó que 2016 cierra con muchas incertidumbres al no tener claro cuáles serán los nuevos precios de los materiales para el próximo año y su impacto en la reposición de sus inventarios.

Ejecución: Detalló que durante el último trimestre de este año, solamente un 15% de la industria estuvo activa en la ejecución de etapas de obras iniciadas en los últimos tres o cuatro años, las cuales se han visto prolongadas por la escasez de materiales.

Crece inviabilidad de acceso a servicios

El presidente de la Cámara de la Construcción insular, Juan Carlos Meleán, aseveró que pese a la paralización de un gran número de obras, ha crecido la falta de factibilidad para incorporar los nuevos desarrollos a los servicios básicos como agua y electricidad.

Reiteró que existen algunos proyectos ya ejecutados que no han podido ser inaugurados por la inviabilidad de acceso a esos servicios, en los que no se han hecho las inversiones necesarias para corregir las fallas que vienen arrastrando en los últimos años.

Destacó la mala calidad que viene mostrando el servicio de agua potable en las últimas semanas y advirtió que su consumo pudiera causar problemas de salud, tal y como llega por las tuberías.

Igualmente criticó la mala situación del alumbrado público y la insuficiencia de los drenajes, evidenciada en las más recientes lluvias registradas sobre la entidad insular, con las fuertes inundaciones registradas tanto a nivel de las calles y avenidas, como en viviendas de algunos municipios específicos.El déficit de viviendas en Nueva Esparta, ronda para el cierre de este año las 50.000 unidades, de acuerdo con estimaciones oficiales de la Cámara de la Construcción en la entidad.

Juan Carlos Meleán, presidente de ese gremio, explicó que durante los últimos cuatro años, han venido manejando un déficit de 35.000 unidades; sin embargo, en virtud que solamente han sido construidas alrededor del 20% de las requeridas y tomando en cuenta que se registra un crecimiento interanual del 7%, las necesidades han aumentado hasta la cantidad de 50.000 soluciones habitacionales.

Enfatizó que debido a problemas con el suministro de materiales esenciales como la cabilla y el cemento, el sector privado ni el oficial han tenido la capacidad de responder la demanda para reducir los índices de necesidades de viviendas en las islas de Margarita y Coche.

Meleán aseguró que pese a los alardes gubernamentales sobre el desenvolvimiento de la Gran Misión Vivienda Venezuela, el sector oficial no ha logrado cubrir las metas previstas en cuanto a la construcción de casas para atender la demanda de los neoespartanos.

Ratificó que ambos sectores sufren los mismos rigores por la escasez de los materiales básicos, además que sus altos costos hacen imposible emprender nuevos desarrollos ya que el insular común no tendrá acceso a una vivienda, de la que sólo un metro cuadrado alcanza un costo de 200.000 bolívares. Sin embargo, bajo las actuales circunstancias de desajustes insistentes, esa cifra pudiera multiplicarse por cuatro o por cinco, lo que arrojaría cifras exorbitantes para adquirir una vivienda.

Citó por ejemplo que un rollo de cable utilizado para la electrificación de las viviendas de interés social pasó de costar 55.000 a 255.000 bolívares, lo que evidencia un incremento porcentual muy elevado.

Al respecto, señaló que los empresarios de ese sector no vislumbran que el Gobierno nacional pueda desarrollar planes masivos de viviendas el próximo año, ya que vaticinan para 2017 un panorama más sombrío que el actual.

Más de 10.000 empleos perdidos

Por otro lado, el presidente de la Cámara de la Construcción reiteró que ese sector cierra el presente año con una depresión superior al 90%, debido no solamente a la fuerte escasez de materiales, sino también a los altos costos de los mismos y a los constantes aumentos salariales por la vía Decreto Presidencial.

Precisó que en virtud de eso, para esta época del año, más del 95% de las empresas ha dado vacaciones colectivas adelantadas, con el propósito de evitar seguir erogando dinero para el pago de personal improductivo.

Meleán aseguró que un alto porcentaje de esos trabajadores proviene de otros entidades cercanas, al tiempo que lamentó que una industria como la de la construcción, que siempre había mostrado fortalezas en comparación con otros estados, se encuentre en tan precarias condiciones.

Estimó que al cierre del presente año, la construcción se ha visto en la necesidad de prescindir de al menos 10.000 trabajadores, por no existir las condiciones necesarias para mantener esa mano de obra.

Recordó que el Puerto Libre y la construcción han sido tradicionalmente los dos sectores con mayor capacidad empleadora en todo el oriente venezolano.

En el caso específico de Margarita, el dirigente gremial aseguró que son muy pocas las obras que están en su fase final, mientras que todas las que actualmente ocupan mano de obra tienen una data de inicio de entre tres y cuatro años.

“La construcción cierra este año con un proceso de depresión muy fuerte, el cual venimos arrastrando desde hace mucho tiempo, sin que veamos signos de recuperación en el corto y mediano plazo”, insistió Meleán.

Panorama sombrío

Recesión: El presidente de la Cámara de la Construcción regional insistió en que el año próximo no dibuja signos de recuperación a corto plazo, por lo que 2017 iniciará en peores condiciones que el actual.

Reposición: Juan Carlos Meleán subrayó que 2016 cierra con muchas incertidumbres al no tener claro cuáles serán los nuevos precios de los materiales para el próximo año y su impacto en la reposición de sus inventarios.

Ejecución: Detalló que durante el último trimestre de este año, solamente un 15% de la industria estuvo activa en la ejecución de etapas de obras iniciadas en los últimos tres o cuatro años, las cuales se han visto prolongadas por la escasez de materiales.

Crece inviabilidad de acceso a servicios

El presidente de la Cámara de la Construcción insular, Juan Carlos Meleán, aseveró que pese a la paralización de un gran número de obras, ha crecido la falta de factibilidad para incorporar los nuevos desarrollos a los servicios básicos como agua y electricidad.

Reiteró que existen algunos proyectos ya ejecutados que no han podido ser inaugurados por la inviabilidad de acceso a esos servicios, en los que no se han hecho las in

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